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    Guía de estudio para el primer año

    Lo que necesitas saber antes de pegarle a los libros.

    John and Chris Yates

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    Como estudiante de preparatoria frecuentemente escuchas lo muy divertido que va a ser la universidad. ¡No hay hora obligatoria para irse a dormir! ¡Montón de amigos! ¡Toda esa libertad!

    Y todo ese estudiar.

    No hay duda, la universidad es mucho más chévere que la preparatoria. Pero también es mucho más difícil. La universidad es trabajo. Requiere esfuerzo, disciplina y sacrificio. Poder terminar todo y mantener buenos grados puede significar quedarse a estudiar tarde algunas noches o de vez en cuanto despertarse temprano. Pero tómalo de dos muchachos que han estado allí, y que ya lo han hecho: Este esfuerzo más que vale la pena. Así que mientras te preparas para tu primer año, aquí está un plan de cómo debes empezar—y empezar bien.

    Primero, lo primero

    La universidad debe ser divertida, de veras debe serlo. Mira, ¡Nosotros nos divertimos un montón! Pero, también requiere que pongas tus prioridades en orden. Y tu primera prioridad es el trabajo que necesitas hacer para tus clases.

    Piensa en tus estudios como tener un trabajo de 40 horas. Necesitas dividir esas 40 horas entre tiempo en clase y tiempo haciendo tarea. Después de que hayas invertido esas 40 horas, entonces es tiempo de jugar y divertirse. Un empleado honesto no va a pensar en escaparse temprano y estafar a su jefe. Así debe ser contigo también. Lo único es que, como estudiante universitario, tú eres tanto “el jefe” como “el empleado.” ¡Así que no te estafes a ti mismo!

    Ahora, para ser muy prácticos: Digamos que acabas de terminar tu clase de la 1:00 de la tarde y no tienes otra sino hasta las 4:00. Este no es el tiempo para tomarse una siesta o ponerse a jugar un video—especialmente si tienes tarea que hacer.

    Pero no ponerse a jugar el juego de video es sólo la mitad de la batalla. Todavía puedes desperdiciar tu tiempo de estudio si no encuentras el lugar correcto para estudiar. Dormitorios ruidosos con una pelota de futbol volando por el pasillo (y golpeando tu puerta cada 10 minutos) no es algo ideal. OK, es el último lugar donde vas a querer estudiar, ¿cierto? Necesitas encontrar un lugar que sea callado—y que también esté retirado de tu cama. Las siestas pueden ser distracciones y perdidas de tiempo mayores.

    Las salas para los estudiantes pueden funcionar, pero también pueden seguir siendo muy ruidosas. ¿Un escritorio callado en la biblioteca? ¡Ahora sí, ese sí es un lugar donde puedes lograr hacer bastante trabajo! Durante mi penúltimo año universitario, yo (Chris) por fin me di cuenta que estudiar con seriedad tenía mucho sentido. (Tienes razón, algunas veces soy lento en aprender.) Así que encontré un lugar apartado en la sección de libros antiguos. Quizás parezca extraño, pero estudiar alrededor de todos esos antiguos clásicos fue algo inspirador. Pienso que quizás ese olor a viejo estimuló mis células cerebrales. En serio, podía concentrarme mejor en la quietud, evitar las distracciones de otros estudiantes, y meterme de lleno en mi tarea.

    Una de mis amigas estudiaba en la iglesia en un salón vacío de la escuela dominical. El edificio estaba abierto todo el día y ella consiguió permiso para usar el cuarto. En camino a su “salón de estudio,” se detenía en el santuario primero para orar sobre su vida académica.

    Tomar en serio tus estudios desde el principio te va a ayudar a evitar mucha frustración, estrés y remordimiento al final. Como nos dijo un estudiante serio que cursaba su último año: “Duerme ocho horas cada noche, haz toda tu tarea, desempeña la labor de estudiante de nueve a cinco, y lo más probable vas a obtener grados de As.” Bien, quizás no saques sólo As. Pero vas a tener una mejor oportunidad de aprender lo que necesitas aprender si te comprometes a ciertos periodos de estudio disciplinado.

    Contesta esto

    Mientras te preparas para tu primer año de clases universitarias, es buena idea obtener respuestas a cuatro preguntas básicas: